| La conflictividad entre los jóvenes aumenta cada día. Con frecuencia nos encontramos en los centros educativos alumnos y alumnas que se pelean por diferencias personales, por malentendidos o insultos; porque tienen intereses, posiciones, o deseos incompatibles. La forma que tienen de resolverlo es a través de la violencia, terminando frecuentemente con una expulsión del centro. Por esto he decidido ser un alumno mediador. Quiero enseñar otras formas alternativas de resolución de conflictos. A resolverlos de una forma pacífica, más democrática, participativa y comprometida en la que lleguen a establecer sus propios consensos a través del diálogo. La mediación es un proceso voluntario en el que una persona neutral, que es el mediador, ayuda a las personas en conflicto a comunicarse y a que lo resuelvan por sí solas, buscando las soluciones que satisfagan las necesidades de ambos y mejoren sus relaciones. Las funciones que tienen realizar estos alumnos son: Acoger a los recién llegados al centro y facilitar su integración en algún grupo. Ayudar a los alumnos que estén tristes o decaídos por algún problema personal y que necesiten que alguien les escuche o les preste un poco de atención. Ayudar a sus compañeros cuando alguien se mete con ellos o se encuentran solos o poco integrados. Detectar conflictos, analizarlos y buscar posibles intervenciones antes de que aumenten. Puede ayudar a otros compañeros organizando grupos de apoyo en tareas académicas (o deberes) en alguna materia que se les dé bien. Puede ayudar a otro compañero cuando tenga dificultades con algún profesor, mediando o siendo intermediario. Puede liderar actividades de grupo en el recreo o en clase. De esta forma son los alumnos los que intervienen en la resolución de sus propios conflictos, actuando como mediadores ya formados, y siempre han de ser de algún curso superior a los mediados. |
martes, 12 de junio de 2007
Conflictos Escolares
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